Hace dos semanas salí a la calle después de algunos días de confinamiento.
Estaba vacía. Pocos autos, pocas personas, y en el parque por donde debía pasar, unas palomas.
Recordé un día en el que fui al bar de los Hermanos Gómez a comer con Sofy y ellas se paseaban con desparpajo en las mesas del lugar, y casi sobre los platos con algunas sobras de los comensales que ya se había retirado.
Disfrutaban de un banquete. Iban venían, volaban, llevaban (no sé a donde). Las veía y me hacía la idea que estaban jugando con la comida. Nosotras contemplábamos el espectáculo hasta que en un momento resultó molesto, pues casi se posaban sobre nosotras y ya sabía de los efectos de la psitacosis en personas muy cercanas a mí.
De eso eran casi 2 meses atrás. Ayer las vi mas cerca de donde vivo y prometí llevarles algo.
No tienen mesas que visitar, ni migajas que acechar. Andaban por la acerca, en el pavimento, buscando, escarbando entre el piso algo. Las pocas personas que transitaban por el sitio, caminando sin notarlas no se detenían a nada, al menos a observar el detalle que varias estaban casi dormidas, como estáticas. Exploraban otros sectores para sobrevivir.
Hoy saqué un pan y en una banca, les dí de comer mientras escuchaba en mi móvil la canción de Tracy Chapman "Fast Car" pero en la versión moderna de los Jonas Blue - Confieso que ambas me gustan- pero el efecto de la versión original es indescriptible. Me transporta y me llena de un sentimiento gigantesco.
Tracy cuenta su historia de vida en esa canción; las dificultades, de su padres alcohólico, de cuando dejó la escuela, de cuando su madre los abandonó. Pero también de la fuerza de las decisiones, irse lejos, comenzar de cero, sus ganas de salir adelante, de surgir ante la dificultad. Es inspiración y motivación, además de la necesidad de protección y el valor de un brazo sobre su hombro.
¿Qué relación podría tener esa canción con las palomas, con el pan, conmigo en la banca, con la dificultad de estos días en confinamiento?
Me quedaría corta en esta entrada si lo explico, pero en resumen es que siempre habrá otro lugar a donde ir, donde buscar y encontrar, donde hallar protección, donde superar dificultad (porque estas siempre estarán) pero todo es la resultante de una DECISIÓN.
Mi cita con las palomas el día de hoy me recordó que "hay tiempos y tiempecitos" como decía la señora Carmen, a propósito de los seis años de su despedida... Pero también tiempo de decisiones, de determinación, de alguien que te ofrezca un medio, o simplemente un pedazo de pan.
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